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pastoradaisy2010

Dios les bendiga y bienvenidos. Doy Gloria a Dios y las gracias por haberme alcanzado con el mensaje de arrepentimiento para perdón. Agradecidos le servimos a Él y el prójimo alcanzando las naciones con el evangelio de buenas nuevas. Queremos orar por tí envía tus peticiones de oración. Dios te bendiga.

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“Dice, pues, el Señor: porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado…” (Is. 29:13).

Hubo un tiempo, hace unos 40 años, cuando se usaba este texto para referirse a la Iglesia Católica con su sistema de ritos exento de vida, pero desgraciadamente hemos caído en lo mismo y ahora se puede aplicar igualmente a la Iglesia Evangélica. En muchos casos, la iglesia existe para perpetuar un sistema de cultos que no cambia vidas. No somos lo que éramos. No hay conversiones impactantes. Falta la figura del evangelista. No hay cuidado pastoral. No hay confesión y abandono del pecado. No hay crecimiento en santidad. No hay palabra profética fresca del cielo y las ovejas tienen hambre.

En el primer capítulo de Isaías, Dios da su opinión acerca de la religión estéril: “¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos… Venís delante de mí para hollar mis atrios. No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación… El convocar asambleas no lo puedo sufrir… cansado estoy de soportarlas. Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré” (Is. 1:10-15). ¡Palabras tremendas! ¿Para qué nos sirve la doctrina correcta si no tiene vida?

¿Dónde está la iglesia que se parece al libro de Hechos? En África, en la India, en la China. El fundador de la misión “Gospel for Asia” (El Evangelio para Asia)[1] escribe acerca de sus obreros: “Ellos son los verdaderos hermanos de Cristo acerca de los cuales habla la Biblia, caminando de pueblo en pueblo enfrentando palizas y persecución para traer a Cristo a los millones de perdidos quienes todavía no han oído la buena nueva de su amor. Sin temor a los hombres, como su Señor, están dispuestos a vivir como él vivía: durmiendo al lado de los caminos, pasando hambre y aun muriendo para compartir su fe. Salen aunque se les dicen que la misión no tiene fondos. Están decididos a predicar aunque saben que significa sufrimiento. ¿Por qué? Porque aman a las almas perdidas que están muriendo cada día sin Cristo. Están demasiado ocupados haciendo la voluntad de Dios para enredarse en la política de la iglesia, en reuniones de comité, en campañas para levantar fondos, y en relaciones públicas”.

Puede ser que el colapso de la iglesia tradicional que vemos en nuestros días es el mover de Dios para comenzar algo nuevo, que el sufrimiento de tantos hermanos que aman la iglesia de Cristo en España es el preludio a un volver al comienzo, no a una iglesia para la juventud con más ritmo y sensaciones, sino a una que se parece al libro de Hechos con poder y persecución, y la verdadera extensión del evangelio. “Qué así sea”, es el clamor de muchos corazones.

Enviado por el Hno. Mario Caballero

 

El siervo del Señor

“Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Tim. 2:24-26).

Hemos mirado las cualidades de carácter que necesita tener el siervo del Señor. Ahora vamos a ver cómo trata los problemas que afronta. Notemos que su forma de actuar procede directamente de la personalidad que tiene.

“Que con mansedumbre corrija a los que se oponen”. Esto va a por todos los que sirven al Señor en cualquier capacidad: maestros de la escuela dominical, líderes del grupo de alabanza, la presidenta de la unión femenina, el responsable de la reunión de oración o de la guardaría. Siempre habrá los que se oponen. Te sacan de quicio, pero el siervo del Señor se controla. No se enfada. No dice nada fuera de lugar. Corrige con paciencia a los que no se someten a su autoridad, o le contradicen, o enseñan otra doctrina.

Pablo delegó autoridad a Timoteo para poner orden en la iglesia de Éfeso, pero había personas que se opondrían. Podría ser porque eran conflictivos, o porque se creían más capaces que Timoteo, o que tenían otra manera de hacer las cosas, o porque se creían más formados, o más espirituales que Timoteo. Los opositores que son (o se creen) muy espirituales son muy difíciles que corregir, porque se consideran con autoridad superior, porque piensan que tienen una relación especial con Dios en la cual les revela su voluntad a ellos. Estos últimos no se someten a nadie.

¿Dios da autoridades que se oponen entre sí? ¿Establece una autoridad en la iglesia y luego revela su voluntad a otra persona que la contradice? Hay una persona en la iglesia designada a llevar la evangelización, pongamos. Él propone una cosa y tú propones otra. ¿Dios puede revelar un plan de acción a ti que contradice la visión del responsable? No lo creo. Dios no da dos autoridades que están en conflicto el uno con el otro.

Si el responsable se acerca a ti para corregirte y tú le dices que no colaborarás con su proyecto porque Dios te ha revelado otro, ¿qué? Puede ser que su plan no era muy bueno y el tuyo brillante, pero que lo que Dios pretendía hacer en ti en medio de todo esto, si sometes, era una obra de santificación en ti que, a lo largo, te haría un evangelista mucho más eficaz, una persona humilde que puede dar mucho más fruto para la obra. Si no te sometes, caerás en la trampa del diablo, el orgullo (v. 26), aportarás conflicto en la iglesia. Si realmente eres tan espiritual, la iglesia lo habría reconocido y te habría puesto a ti por responsable. Pero si no, ¿por qué? ¿Porque los lideres no son espirituales, o porque buscas tu propio protagonismo? Si te rebelas, sube tu carnalidad, y caes en lazo del enemigo con un alto sentido de tu propia importancia. ¿Cómo me puede usar Dios para evangelizar si él resiste a los orgullosos?

Pues, Dios pide sumisión de nuestra parte y mansedumbre de parte del responsable. Que éste tome la iniciativa, que corrija, pero que lo haga con humildad por amor al opositor, para que esta persona sea librada del mal y santificada para que Dios le use.

Enviado por el Hno. Mario Caballero

 

De tal palo, tal astilla

“Enseña al niño a seguir fielmente su camino, y aunque llegue a anciano no se apartará de él.” Proverbios 22:6

La familia que juega junta, se mantiene unida. La familia que venera junta, se mantiene unida.

La familia que roba casas junta… al final de este dicho hay un resultado diferente. Según un artículo publicado hace algún tiempo, una pareja, padre y madre, de la ciudad de Nueva York, fueron detenidos por robar casas. Armado y preparado para la acción, el hombre se introducía en las casas, mientras su compañera manejaba la minivan en la que se daban a la fuga. En la minivan se encontraban dos niños, uno de cuatro años y otro de cinco meses de edad.

Traté de encontrar algo bueno en medio de esta noticia mala, pero lo único que se me ocurrió pensar es que por lo menos esos padres no se envolvieron en un tiroteo con la policía cuando se vieron acorralados. Eso es todo.

Todo esto me lleva al libro de Proverbios, donde dice que nuestro trabajo como adultos es el de educar a nuestros niños de la manera correcta. Esto significa animarlos a caminar en los caminos del Señor. Significa ir con ellos a la iglesia antes que solamente enviarlos a la iglesia. Significa enseñarles los conceptos cristianos de lo que es importante y necesario, y el significado del compromiso y la compasión. Significa darles a conocer al Salvador.

Si bien el hacer todo esto no nos da una garantía total de que nuestros niños se convertirán en ángeles perfectos, sus oportunidades de éxito serán mucho mejores que si les enseñáramos cómo robar una casa.

Debido que a nuestros niños les ha sido enseñado y conocen acerca del Salvador y su gran sacrificio en la cruz, estoy seguro que la oportunidad que tienen de tener una morada permanente en el cielo es, en este momento, mucho mejor que la de los niños de esta pareja que se encuentra encarcelada. Esa es la promesa de las Escrituras: muestra y enseña a un niño los caminos de Dios, y él difícilmente los olvidará.

Por: CPTLN

 

La diferencia

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, se sentará en su trono de gloria, y todas las naciones serán reunidas ante él. Entonces él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos.” Mateo 25:31-32

Jesus children¿Quién es usted? Para el gobierno de los Estados Unidos usted es un número… su número de Seguro Social. Para su familia usted es el abuelo o abuela, el padre o madre, el hijo o hija, según el rol que desempeña. Para su empleador y para los negocios usted es alguien con determinado valor legal.

En general, todos usamos diferentes sombreros, es decir desempeñamos diferentes papeles.

En 1910, un hombre que estaba esperando el tren en una de las estaciones de Nueva York de pronto se cayó en las vías del tren. Otro hombre que también estaba esperando el tren lo vio, y alcanzó a sacarlo antes que llegara el tren, salvándolo así de una muerte segura.

El tiempo pasó y en el año 1914, ese mismo hombre que casi fue atropellado por un tren, fue arrestado por la policía y convicto por un crimen que había cometido. Para su sorpresa, quien presidía la corte era el mismo hombre que le había salvado la vida cuatro años atrás. Su rescatador era ahora su juez.

Y ese juez fue quien dictó la sentencia, condenándolo a la pena máxima. “Pero, Señor juez”, le dijo el acusado, “¿no se acuerda de quién soy? Yo soy el hombre a quien usted salvó cuatro años atrás en la estación de tren de Nueva York.”

Con mucho pesar, el juez replicó: “Claro que sí lo recuerdo, y recuerdo cómo y cuándo lo salvé. Pero, ¿para qué lo salvé? ¿Para que usted siguiera pecando, robando y asesinando? Siento mucho que esa acción no dio resultado. En esa oportunidad fui su salvador, pero ahora soy su juez.”

Muchos de nosotros pensamos que Dios es tan amoroso, que nunca nos va a castigar. Y es verdad, Dios no quiere que ninguno de nosotros vayamos al infierno, por lo que nos ha provisto una manera para que eso no suceda. Pero eso no quiere decir que ignoremos que nuestra salvación depende de que creamos completamente en el Hijo de Dios como nuestro Salvador. Lo cual significa que debemos creer en él mientras es nuestro salvador, o sea, antes que sea nuestro Juez.

Yo sé, estimado lector, que usted ya sabe esto. Pero posiblemente conozca a alguien que no lo sabe, y a quien le serviría de mucho conocer esta verdad. ¡Compártala!

Por: CPTLN

 

Una base sólida

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 1 Corintios 3:11

Una de las quejas más comunes que escucho decir a las personas es que se sienten inseguras. Su mundo y las cosas en las que depositan su confianza parecen estar tambaleándose. Si usted también se siente así, quizás pueda aprender algo de los nativos de Sapura, una llanura en la India.

Allí vive una tribu primitiva de nativos que tiene una costumbre muy especial: después de un terremoto, los hombres de la tribu van por la llanura poniendo clavos en la tierra para que quede firme otra vez.

Tanto usted como yo sabemos que los clavos en la tierra no van a evitar que suceda otro terremoto. Pero poner clavos en la tierra es un esfuerzo inútil, tan inútil como muchos de los esfuerzos que nosotros hacemos para tratar de mantener nuestras vidas en orden. Nos esforzamos lo más que podemos y corremos de un lado a otro para mantener todo seguro y evitar así nuestros propios terremotos, pero con el paso del tiempo descubrimos que nuestros esfuerzos también son inútiles.

La verdad es que nosotros no podemos evitar nuestros terremotos, pero Dios sí puede. Dios es poderoso; Dios es consistente; y, por sobre todas las cosas, Dios es benevolente y se preocupa por lo que nos sucede.

A quienes creen en Jesús como su Salvador y han hecho de él la base de su vida, Dios les ha dado su garantía personal. Él ha prometido que nunca nos dejará ni nos abandonará, sino que, junto con su Hijo, nuestro Salvador, estará siempre a nuestro lado, pronto para darnos su ayuda y su esperanza.

Así es que, si está abatido porque siente que su mundo se está viniendo abajo, no trate de poner clavos en la tierra: confíe en el Salvador que dio su vida para que usted pueda tener la paz que solamente él puede dar.

Permita que el Espíritu Santo le construya una base sólida sobre el Salvador.

Por: CPTLN

 

¿Me perdí algo?

“Pero Pedro y Juan les respondieron: ‘Juzguen ustedes: ¿Es justo delante de Dios obedecerlos a ustedes antes que a él? Porque nosotros no podemos dejar de hablar acerca de lo que hemos visto y oído.'” Hechos 4:19-20

¿Me perdí algo?

Creo recordar cómo los periodistas se pasaron días y días hablando sobre el pastor que iba a quemar un libro del Corán.

Y también recuerdo cuánto tiempo le dedicaron a la historia de un grupo cristiano que hizo una demostración inaceptable durante el entierro de soldados norteamericanos muertos en el extranjero.

Lo mismo sucedió cuando un pastor cristiano quemó música con letra inmoral: la noticia fue transmitida de costa a costa.

Por todo ello es que esperaba ver la misma reacción cuando la organización llamada Backyard Skeptics dijo que iba a destruir copias de versículos bíblicos que creían eran inmorales. De acuerdo al líder de ese grupo ateo, el evento, que tuvo lugar en California, no pretendía ser ofensivo. Sólo iban a arrancar copias de algunas páginas de la Biblia.

Eso fue lo que dijeron que iban a hacer. Pero, según los espectadores, el líder literalmente arrancó unas cuantas páginas de una Biblia.

Es por ello que esperaba que apareciera en las noticias y fuera condenado. Estaba seguro que la idea de que alguien destrozara un libro, especialmente la Biblia, iba a ser condenada universalmente.

Por eso es que me pregunto por qué no se escuchó nada acerca de ello. Se me ocurren dos posibilidades. La primera: me perdí los informes. La segunda: a los medios de comunicación les complace condenar y criticar a los cristianos más que a los ateos.

Hace ya unos cuantos siglos, Pedro y Juan se encontraron con que la institución religiosa, y no los medios de comunicación, querían mantenerlos callados y que dejaran de proclamar al Salvador crucificado y resucitado. Pero cuando les dijeron que se callaran la boca, ellos contestaron: “No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído”.

En nuestra era, la respuesta del Apóstol todavía sigue siendo válida. Todos los cristianos, sin distinción de denominación, debemos confesar: “No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído”.

Y lo que hemos visto y oído es Jesucristo crucificado y resucitado.

Por: CPTLN

 

Una biblia ¿ofensiva?

… pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que para los judíos es ciertamente un tropezadero, y para los no judíos una locura, pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.” 1 Corintios 1:23-25

Además de servir café, en su negocio Jaime también proclama la Palabra de Dios. Con la ayuda de un proyector y un programa en DVD, en la pared del fondo de su negocio, se proyectan continuamente los versículos del Nuevo Testamento.

Un día apareció la policía, y le dijeron que tenía que dejar de pasar los textos bíblicos porque eran una ofensa a la Sección 5 del Acta de Orden Público. No le aclararon cuáles eran los textos ofensivos, pero Jaime sabía que había habido quejas diciendo que algunas partes de la Escritura eran un insulto y homofóbicas.

Hablando de esos cargos, Jaime dice: “No estoy aquí para insultar a nadie, pero la Biblia es la Biblia. Siempre se nos dice que somos una nación tolerante y diversa. Sin embargo, aquello que nos dio esos valores -el cristianismo- está siendo marginado.”

Según entiendo, se esperaba que Jaime censure la Escritura porque algunos la encuentran ofensiva.

En realidad no me sorprende. Lo mismo sucedió cuando Pablo le escribió a la iglesia en Corintio. Ya entonces, hubo quienes pensaban que el mensaje de la cruz era una locura y un tropezadero.

Muchos de ellos hubieran preferido que Pablo fuera más circunspecto con sus palabras y con los pecados que condenaba. Pero Pablo no pudo concederles tal deseo. Al contrario, dijo que tenía que seguir predicando a Cristo crucificado.

Jaime ha dicho más o menos lo mismo. Habló por muchos cristianos cuando a un periodista le dijo: “No estoy buscando fama; preferiría estar tranquilo en mi negocio. Pero a veces llega un momento en que uno tiene que decir basta.”

Estoy de acuerdo con él. Los cristianos debemos mantenernos firmes en la Palabra y en la fe en el Salvador que murió y resucitó para que nosotros podamos vivir.

Por: CPTLN

 

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