Mes: junio 2021

El bien para los malos

“Ustedes deben amar a sus enemigos, hacer el bien y dar prestado, sin esperar nada a cambio. Grande será entonces el galardón que recibirán, y serán hijos del Altísimo. Porque él es benigno con los ingratos y con los malvados. Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo.” Lucas 6:35-36

Jesús dice: “Bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian” (Lucas 6:28). Sin duda, es un gran desafío tratar con bondad a quienes nos tratan con maldad.

Sin embargo, como pueblo de Dios debemos ser compasivos y misericordiosos como el mismo Jesús, quien nos exhorta: “Ustedes deben amar a sus enemigos, hacer el bien y dar prestado, sin esperar nada a cambio. Grande será entonces el galardón que recibirán, y serán hijos del Altísimo. Porque él es benigno con los ingratos y con los malvados. Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo” (Lucas 6:35-36).

Por CPTLN

Caminando juntos

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completen mi gozo sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. No hagan nada por contienda o por vanagloria. Al contrario, háganlo con humildad y considerando cada uno a los demás como superiores a sí mismo.” Filipenses 2:1-3

Viajar en compañía de otras personas no solo nos libera de la tristeza, desánimo y soledad, sino que también es más divertido. La compañía nos da aliento y hasta puede ser de ayuda, ya que no estamos tan vulnerables a los peligros externos. Por otro lado, no siempre tenemos asegurada la armonía.

El apóstol Pablo escribe desde la prisión a los cristianos filipenses: “No hagan nada por contienda o por vanagloria.” ¡Qué sabio fue Jesús al unir a los cristianos en su iglesia! En ella encontramos el amor de sus seguidores. Como dice el apóstol Pablo: “Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia…” (Filipenses 2:1). Por tanto, ¡caminemos juntos!

Por CPTLN

Fe en Cristo

Pues todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Gálatas 3:26

La mayoría de los seres humanos tenemos miedo de muchas cosas, principalmente de la muerte. Sin embargo, para poder enfrentar e incluso superar tales miedos, hay una respuesta: “tener fe en Jesucristo”. Sólo a través de la fe en Jesús podemos tener la seguridad de que somos perdonados de todas las cosas que nos apartan de Dios, y recibimos la promesa de la vida eterna en el cielo junto a él.

Por eso, pídele a Dios que fortalezca tu fe en Jesucristo, llenando tu corazón con la certeza de que estarás a su lado eternamente. Muchas son las cosas que quieren alejarte de la fe, por lo que es necesario que cada día le pidas a Dios que guíe tus pasos por el camino verdadero.

Por CPTLN

El discernimiento espiritual

Leer | Salmo 119.97-99

El discernimiento espiritual es la capacidad de ver desde la perspectiva del Señor. El Espíritu Santo de Dios trabaja en nuestras vidas para que seamos capaces de ver más allá de lo evidente y podamos ver la diferencia entre…

• El error y la verdad.
• Lo bueno y lo mejor.
• La voluntad de Dios y la del hombre.

Puesto que nuestro Padre celestial quiere que conozcamos estas diferencias, nos dio al Espíritu Santo para instruirnos y guiarnos. El Espíritu de Dios discierne perfectamente porque conoce todo lo que el Padre y el Hijo conocen (Jn 16.13).

Muchas veces tenemos luchas en nuestro andar espiritual. Por ejemplo, en nuestra vida de oración no estamos seguros de por cuáles cosas orar; en nuestra toma de decisiones, nos preguntamos si una elección determinada es la voluntad de Dios; y en nuestras relaciones, nos preguntamos cómo ser un buen testimonio para Cristo.

Pero a medida que maduremos en el conocimiento y la sabiduría del Señor, seremos capaces de orar con confianza para descubrir la voluntad de Dios y para compartir nuestra fe. La responsabilidad del Espíritu Santo es ayudarnos. Él nos guiará a toda la verdad. Nosotros solo debemos cooperar con el Espíritu y aprender de Él (Jn 14.25-27; 16:5-15), estudiar la Palabra de Dios (He 4.12, 13) y poner en práctica lo que nos está mostrado.

Así como se necesita tiempo y perseverancia para desarrollar músculos fuertes, adquirir discernimiento requiere perseverancia y sometimiento a la enseñanza del Espíritu.

Por: Min. En Contacto

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