Mes: febrero 2019

Comentario Lucas 4

     El escritor comienza el capítulo con el relato de Jesús adulto siendo llevado por el Espíritu de Dios al desierto donde sería tentado e iniciar así plenamente el Ministerio. Jesús se mantuvo firme sin acceder a dichas tentaciones manteniendo su fidelidad, firmeza y fortaleza en su experiencia humana. Y Él ha prometido por su poder librarnos de toda tentación para mantener la fidelidad, firmeza y fortaleza en Dios. Satanás lo reprendemos en el nombre de Jesús con todos sus demonios, puede tentarnos en diferentes momentos y tiempos de nuestras vidas. Hasta que tengamos cuerpos glorificados como el de Cristo y no pueda tentarnos más. De ahí pasa a dejarnos saber que Jesús comenzó su ministerio y fue difundiéndose su fama. Lo hizo lleno del poder de Dios y en la voluntad del Padre en el tiempo preciso. Esto es importantísimo para nosotros poder servir al Señor haciendo la voluntad de Dios, ser llenos e investidos de poder del Espíritu Santo de Dios para poder servirle y cumplir el ministerio que a dado a cada uno conforme a su llamado para edificación del pueblo.Vemos a Jesús visitando la ciudad donde creció Nazaret y al ser sábado congregándose en la Sinagoga. Comparto los siguientes importantes versículos: “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. “Que maravillosa noticia que nos alcanza a nosotros hoy también. Todos los que hemos creído en esta verdad por fe y está disponible para todos los crean que Jesús está lleno del Espíritu de Dios y es su Hijo amado con poder redentor.

     Comenzamos a ver en manifiesto ese poder otorgado para cumplir el ministerio vemos la compasión por medio de todos los alcanzados con sanidad tanto del alma como física lo mismo que sigue vigente y así será hasta que Dios envié a Jesús por los redimidos para llevarnos a la eternidad. La experiencia de un hombre con espíritu inmundo (diabólico) que fue liberado de la opresión de satán por Jesús.

      Nos sigue relatando el cumplimiento ministerial alcanzando a todos los necesitados como por ejemplo sanando la suegra de Pedro postrada en cama con una gran fiebre y es sanada. Luego sigue hasta tarde cuando cae el sol sanando enfermos y pasando a Galilea donde predicaba, allí expresó: “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.” Y así hizo aprovechando bien el tiempo alcanzando aldeas y ciudades con el evangelio. “ Lo cual más tarde vemos delegó en los discípulos, lo cual seguimos haciendo hasta hoy.

Lucas 4

SantaEscritura

Tentación de Jesús

(Mt. 4.1-11; Mr. 1.12-13)

Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto

por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.

Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.

Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.

Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.

Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.

Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo;

10 porque escrito está:
    A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; m

11 y,
    En las manos te sostendrán,
    Para que no tropieces con tu pie en piedra. m

12 Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

13 Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.

Jesús principia su ministerio

(Mt. 4.12-17; Mr. 1.14-15)

14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.

Jesús en Nazaret

(Mt. 13.53-58; Mr. 6.1-6)

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.

17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:

18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;

19 A predicar el año agradable del Señor. m

20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.

21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?

23 Él les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra.

24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra.

25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;

26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.

27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.

28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira;

29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle.

30 Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue.

Un hombre que tenía un espíritu inmundo

(Mr. 1.21-28)

31 Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo.[b]

32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad.

33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz,

34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios.

35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno.

36 Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?

37 Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt. 8.14-15; Mr. 1.29-31)

38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.

39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.

Muchos sanados al ponerse el sol

(Mt. 8.16-17; Mr. 1.32-34)

40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.

41 También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mr. 1.35-39)

42 Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto; y la gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían para que no se fuera de ellos.

43 Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.

44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.

Lucas 3

SantaEscritura

Predicación de Juan el Bautista

(Mt. 3.1-12; Mr. 1.1-8; Jn. 1.19-28)

En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia,

y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.

Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados,

como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice:
    Voz del que clama en el desierto:
    Preparad el camino del Señor;
    Enderezad sus sendas.

Todo valle se rellenará,
Y se bajará todo monte y collado;
Los caminos torcidos serán enderezados,
Y los caminos ásperos allanados;

Y verá toda carne la salvación de Dios.

Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: !!Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego.

10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos?

11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.

12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?

13 Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.

14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario.

15 Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo,

16 respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

17 Su aventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

18 Con estas y otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo.

19 Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por Juan a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que Herodes había hecho,

20 sobre todas ellas, añadió además esta: encerró a Juan en la cárcel.

El bautismo de Jesús

(Mt. 3.13-17; Mr. 1.9-11)

21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,

22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

Genealogía de Jesús

(Mt. 1.1-17)

23 Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí,

24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José,

25 hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahum, hijo de Esli, hijo de Nagai,

26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo de José, hijo de Judá,

27 hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri,

28 hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijo de Er,

29 hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Matat,

30 hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim,

31 hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo de Natán,

32 hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón,

33 hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá,

34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor,

35 hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala,

36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec,

37 hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán,

38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios.

Comentario Lucas 3

     Principia el capítulo con Juan El Bautista adulto y cumpliendo su ministerio conforme la Voluntad de Dios. Comienza ha haber voz de Dios luego de muchos años de silencio. Y comienza con un llamado no algo político, tampoco religión o secta. La predicación es contundente sobre la necesidad de Jesús en sus vidas para perdón de pecados y salvación del alma para vida eterna. Tampoco era una predicación sútil, delicada ni atractiva para muchos, para pecadores que no querían recibir la Palabra como de parte de Dios para seguir en sus vidas de pecado.   Sigue siendo igual hoy el mensaje de Dios no ha cambiado pero muchos tienen la actitud y toman la decisión de no recibirla, entonces para justificarse y sentirse bien con ellos mismos se quejan, crítican, juzgan y señalan que Dios es amor, y el mensaje de la persona, no gusta porque no es sútil, delicado, atractivo, permisivo al estilo de vida de que los lleva a perder sus almas en el infierno para toda la eternidad. Se olvidan que ese mismo texto termina diciendo que también es fuego consumidor. Fuego de juicio divino para áquellos que viven sus vidas como si Dios no existiera y peor aún sin creer que hay una vida eterna para salvación de sus almas. Pensando que como Dios es amor, les dejara entrar al Reino de los cielos y vivir en la Gloria sin haber vivido conforme a su Voluntad, mandatos y separados de pecado parte de los requisitos para accesar el Reino de los cielos. Por eso seguimos predicando como Juan El Bautista sobre la urgencia y necesidad de: Arrepiéntete pecador” por el amor de Dios en nuestros corazones que ya lo han recibido y queremos igual que Dios que nuestros prójimos no sean alcanzados con el fuego consumidor.

     Continúa el relato con el cumplimiento del Bautismo de Jesús. El era el Hijo de Dios encarnado santo es decir sin pecado, pero cumplió el requisito del bautismo como ejemplo y también porque llevaría sobre sí el pecado de la humanidad que por Él seríamos salvos al reconciliarnos con Dios.

     El escritor toma tiempo para detallar la genealogía de Jesús y demuestra que Jesús era la Simiente de la mujer que aplastaría la cabeza de la serpiente, y remonta su linaje a Adán, empezando con Elí, el padre, no de José, sino de María. Adán el primer hombre que cayó de la Gracia divina al pecar. Por eso a Jesús se le da a conocer como el segundo Adán contando con toda la Gracia y Santidad de Dios. Sin conexión con el pecado pero apto para derrocar las fuerzas del mismo. En la descendencia de Adán se cargó el pecado que nos hace distanciados de Dios y ajenos al Espíritu de Dios. La dicha es que los que venimos a Cristo recibimos cercanía con Dios mediante la reconciliación aquí y hasta la vida eterna. El enemigo de nuestras almas derrotado por la simiente de la mujer de la cual nació Jesús. Alabado sea el Señor.

 

 

 

Lucas 2

SantaEscritura

Nacimiento de Jesús

(Mt. 1.18-25)

Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado.

Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria.

E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad.

Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David;

para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.

Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.

Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

Los ángeles y los pastores

Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.

Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.

10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.

13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:

14 !!Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! m

15 Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.

16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.

17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.

18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.

19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.

20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.

Presentación de Jesús en el templo

21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.

22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor

23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor ,

24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos.

25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.

26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.

27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley,

28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:

29 Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz,
Conforme a tu palabra;

30 Porque han visto mis ojos tu salvación,

31 La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;

32 Luz para revelación a los gentiles,
Y gloria de tu pueblo Israel. m

33 Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él.

34 Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha

35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.

36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad,

37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones.

38 Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.

El regreso a Nazaret

39 Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

El niño Jesús en el templo

41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua;

42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.

43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.

44 Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos;

45 pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole.

46 Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles.

47 Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.

48 Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia.

49 Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?

50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló.

51 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

Comentario Lucas 2

     Comienza el capítulo con la descripción maravillosa del evento que transcendió a toda historia humana y no tiene comparación alguna. Se trata del cumplimiento de la profecía y promesa de un Mesías, un Salvador, estamos hablando de Jesús el Hijo de Dios viviente, tomando forma humana y viniendo a la humanidad trayendo salvación y vida eterna. Jesús nació en un pequeño lugar destinado a los animales conocido como pesebre, pobre y sin “pompas ni platillos” como el conocido refrán. Su vida en la tierra era con propósito y transitoria, sin aferrarse a nada. Siguiendo en su vida la dirección de Dios para tener victoria durante su estadía aquí. Esto nos enseña que aunque el dinero es importante para sufragar las necesidades y gastos en nuestras vidas no debe ocupar la prioridad en nuestras vidas. Tenemos que entender que al igual que Jesús tenemos un tiempo útil de vida terrenal, que venimos a este mundo como Jesús llegó a la posada, pobres y dependiendo de otros para nuestro crecimiento y enseñanza. Para hacer la plena voluntad de Dios en el tiempo útil en la tierra que nos conceda conscientes que nuestra estadía real del alma es para la eternidad y eso no será en la tierra sino en el Reino de Dios y nada de aquí podremos llevar allá. La prioridad es Jesús, su obra y llegar al Reino de los Cielos. Este debe ser el sentir de todo discípulo cristiano.

     Los padres de Jesús cumpliendo con la Ley de Moisés llevan en el tiempo indicado a Jesús al Templo. Jesús perfecto en todos sus caminos, hecho pecado por nosotros para redimirnos con el derramamiento de su santa y preciosa sangre vino a cumplir la Ley no abrogarla y así mismo lo comunicó. Esto dio inicio al fiel cumplimiento mediante Jesús (Cristo) de toda la Ley. María presentaba los sacrificios para la purificación y el padre terrenal José lo presentaba por ser su primogénito (primer hijo nacido) ante el Señor. Nosotros también podemos llevar al templo y presentar la vida de nuestros niños a Dios, en oración rogando que les haga crecer en su santo temor y haciendo su voluntad para ser librados del pecado y muerte eterna sin Dios; que los haga santos y consagrados para Él. Y darles con el ejemplo la guía de la manera que vivimos para Dios. Al ser mayores de edad o ser mayores en su capacidad de entendimiento del mal y bien independientemente la edad, tendrán que tomar su propia decisión de arrepentirse y recibir a Jesús como su Señor y Salvador para servirle en la tierra mientras esperan la vida eterna. Nuestros niños necesitan padres que enseñen la Palabra de Dios que dirige a toda verdad y justicia.Luego de cumplir con lo requerido encontramos que regresan a Nazaret y que expresiones más hermosas e inspiradoras, leemos en el versículo 40: “Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.” Esto es lo que ocurre con los niños que se guían en el camino del Señor. Necesitamos que se cumpla esta palabra en los niños, pero ello dependerá de padres fieles a la Palabra de Dios.

     Unos humildes pastores de la región tuvieron una experiencia divina cuando ángeles aparecieron anunciando el acontecimiento del nacimiento de Jesús. Fueron los primeros en recibir la buena nueva de Salvación, anunciaron al Mesías Jesús. Estos pudieron verle y fueron voceros de esta gran revelación de buena Voluntad de Dios y de paz para los hombres. Cómo callar esta verdad que hemos logrado por la fe ver, oír, experimentar esta misma revelación que Jesús es el Mesías, el Cristo, el Salvador enviado a la tierra para paz con Dios y lo hizo demostrando su buena Voluntad. Gloria a Dios por Jesucristo. No callemos o dejemos de anunciar las buenas nuevas de Salvación.

     Aquí encontramos como ellos siguieron haciendo lo correcto y enseñando a Jesús y subiendo a Jerusalén para el tiempo de Pascua. El relato es interesante pues Jesús se queda en el Templo mientras sus padres parten de regreso al hogar. No fue un olvido de su hijo como algunos presentan. Por lo general a esa edad los niños podían viajar en la caravana tanto con su madre como con su padre. Así que cada uno supuso que el niño estaba con el otro. Cuando hacen un alto en algún momento se reúnen y entonces se dan cuenta que ni uno ni el otro tenían al niño consigo y regresan a buscarle. Cuando es encontrado se le pregunta por qué se había quedado y aunque no entendieron el significado de su respuesta continuaron su vida familiar. Jesús dijo: “Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” Un niño o jovencito puede darse cuenta que es atraído por los asuntos de Dios y querer mantenerse interesado en ello. No se debe impedir a los niños buscar la presencia de Dios, acercarse a Jesús y aprender la Palabra de Dios que le sirva de guía para toda su vida. Estos hijos serán de bendición y no de vergüenza a los padres. Seguir el modelo bíblico es mandato de Dios. Veamos el efecto de ello en la vida de Juan El Bautista.

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