Mes: septiembre 2016

Honor

“Honor

Sólo Dios es mi salvación y mi gloria; ¡Dios es mi roca fuerte y mi refugio! Salmo 62:7

En la actualidad hablar de honor parece ser algo del pasado, cuando con un apretón de mano se resolvía todo, ya que estaba en juego el honor: “Si yo no cumplo con lo que acordamos, seré deshonrado y avergonzado”. Pero hay una manera, sin que tengamos que volver al pasado, de valorar y practicar la honestidad y las buenas virtudes: ¡confiando en Dios! Así como dice el salmista: “Sólo Dios es mi salvación y mi gloria; ¡Dios es mi roca fuerte y mi refugio!” (Salmo 62:7).

Estar bajo la protección de Dios y tener la salvación en Jesús, nos da tranquilidad y fuerzas para actuar siempre con honor y honestidad, e incluso ir más allá. Más que sólo cumplir acuerdos, y simplemente mantener las apariencias, podemos demostrar nuestro amor al prójimo ayudando a quien lo necesita. Pero, ¿acaso es esto realmente posible? ¡Sí, con la ayuda de Dios! En Dios encontramos el poder y el amor necesarios para hacerlo.

Por CPTLN

Pedir y dar gracias

“Pedir y dar gracias

¿Hay alguien entre ustedes que esté afligido? Que ore a Dios. ¿Alguno de ustedes está de buen humor? Que cante alabanzas. Santiago 5:13

Dios quiere escuchar nuestros pedidos, por más que ya sabe lo que necesitamos. Siendo un padre amoroso, a través de Jesucristo el único mediador entre Dios y las personas, escucha nuestras súplicas y pedidos.

La Biblia nos aconseja: “¿Hay alguien entre ustedes que esté afligido? Que ore a Dios. ¿Alguno de ustedes está de buen humor? Que cante alabanzas” (Santiago 5:13). Como puedes ver, tienes a quien recurrir y desahogarte. Por lo tanto, habla con Dios en oración y canta en agradecimiento por las bendiciones recibidas.

Por CPTLN

Fiesta sin dinero

“Fiesta sin dinero

Abrahán le dijo: “Si no han escuchado a Moisés y a los profetas, tampoco se van a convencer si alguien se levanta de entre los muertos.” Lucas 16:31

Jesús contó la historia del hombre rico que sólo sabía malgastar su riqueza, y del mendigo Lázaro. Al terminar la historia el hombre rico, quien había sido condenado al infierno, le pide a Abrahán que Lázaro, ahora en el cielo, fuera enviado de vuelta al mundo para avisar a sus cinco hermanos que se arrepientan de sus pecados porque el infierno era real. “Abrahán le dijo: Si no han escuchado a Moisés y a los profetas, tampoco se van a convencer si alguien se levanta de entre los muertos” (Lucas 16:31).

Hoy te invitamos a que escuches la Palabra de Dios y descanses en el Señor. En este mundo no hay riqueza ni sufrimiento que dure por toda la eternidad. Por eso, seas rico o pobre, con autoridad o simplemente uno más a los ojos del mundo, confía en Jesús, aquel que murió para que puedas recibir perdón por tus pecados y, al final de esta vida, participar de la fiesta eterna en el cielo.

Por CPTLN

La mejor inversión

“La mejor inversión

Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, si tenemos sustento y abrigo, contentémonos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la trampa de la tentación, y en muchas codicias necias y nocivas, que hunden a los hombres en la destrucción y la perdición. 1 Timoteo 6:7-9

Este texto bíblico parece una afrenta a la realidad y al mundo en que vivimos. Y realmente lo es. Dios nos recuerda la realidad de nuestra existencia. Por más que construyamos imperios, juntemos mucho dinero u obtengamos cargos de mucho poder, nada nos llevaremos de este mundo. Entonces, no pierdas la vida construyendo sobre la arena. Invierte en la roca que es Jesucristo y vivirás con paz, gozo y esperanza.

Por CPTLN

La razón para nuestra audacia

La razón para nuestra audacia

Leer | ROMANOS 1.14-15

Aunque la mayoría de los cristianos están muy familiarizados con el evangelio, muchos son reacios a compartir su fe porque no se sienten capaces de explicarlo a otra persona. Cuando nos falta confianza en nuestro conocimiento de la salvación por medio de Jesucristo, el temor a las reacciones negativas o a las preguntas, pueden impedirnos abrir la boca.

Pero recordemos que Dios nos ha dado el mensaje más importante del mundo. Puesto que enfrentamos muchas filosofías antibíblicas y a tanto engaño religioso, necesitamos tener claro el evangelio, y ser capaces de presentarlo con confianza y denuedo. No podemos dejar que el temor o la ignorancia nos impidan dar a un mundo perdido el único mensaje que puede cambiar el destino eterno de una persona.

El apóstol Pablo recibía con agrado cualquier oportunidad para hablar a la gente de Cristo, porque se centraba en el poder transformador del evangelio, no en las reacciones negativas que podía encontrar. A menudo, la razón por la que nos avergonzamos de hablar de nuestra fe, es porque estamos preocupados por nosotros mismos. Pero si prestamos atención a las personas que están en nuestro entorno, si expresamos un interés sincero por ellas y si le pedimos a Dios que nos abra una puerta para compartir nuestra fe, Él responderá nuestra oración.

Tendemos a interesarnos por actividades que se desvanecen con el tiempo. Pero las almas son eternas y las personas necesitan conocer al Salvador. Busque oportunidades para saber cómo están. Cuando las necesidades de otras personas conmuevan su corazón, usted estará deseoso de presentarles el evangelio.

Por Min. En Contacto

La Biblia (la Palabra)

La  Biblia (la Palabra)

Millones de personas han escuchado acerca de la biblia.

Pero muy pocos la conocen, solo de oído, quizás. Han tenido la oportunidad y privilegio de tenerla en las manos.

Pero ¿conocerla? muy pocos incluyendo los que pregonan diciendo que son cristianos.

Un ejemplo es el siguiente: He visto a muchos Presidentes de muchas naciones, solo en las noticias, pero en realidad no conozco a ninguno, no he tenido el privilegio de compartir, hablar, conocerlos como individuos. O sea que NO muchos conocen la biblia.

Pero sé que muchos han tenido la oportunidad de tenerla en la mano. Pero la toman con tan poco interés, respeto y dicen que han leído la Biblia. Si claro la leyeron solo eso. Pero la pregunta más importante es cuantos la escudriñaron,

Jesús mismo nos aconseja en: Juan 5

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

El maestro nos está dando la más importante clave para obtener una completa Victoria siguiendo y obedeciendo sus instrucciones.  ¿Cuántos hemos entendido esto?

Nos está diciendo como vencer al enemigo. Si no me equivoco poco tiempo antes de comenzar la parte difícil del sacrificio que hizo nuestro Señor por nosotros en enemigo se le acercó y le hizo grandes y tentadoras ofertas en precisos momentos  difíciles:

En el siguiente verso que leeremos nos demuestra el Señor la gran importancia de conocer lo que “ESCRITO ESTÁ”

Leamos lo siguiente:

Lucas Capítulo 04

1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 

2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. 

3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. 

4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. 

5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 

6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 

7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 

8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; 

10 porque escrito está: 

A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;

11   y   En las manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.

12 Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

13 Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.

NO solo porque EL era EL HIJO DE Dios, no se iba a preparar de las acechanzas del enemigo. Recordemos que ya una vez el enemigo trató de destronarlo.

Qué ironía nosotros que somos tan débiles, que solo somos polvo seco, nos creemos y hasta nos consideramos fuertes.  El ejemplo de insensato lo tenemos en el primer hombre Adán, que si observamos bien que fue lo que él hizo fue gravísimo. Yo le he llamado el gran desafío a la autoridad divina.

El hombre desde sus entrañas ha sido y será ingrato,  pero NO lo queremos aceptar “hay me ofende pastor al decir eso”. El hombre es el artífice de sus propios problemas, si hubiera Adán hecho tal y como se le dijo NO tendríamos estos problemas tan graves que cada segunto nos acerca más allá  del “más allá” si allá todos queremos ir para el cielo, nadie quiere ir al infierno.

Pero si no hacemos caso a lo que Jesús nos dejó escrito, se vá derechito al infierno, olvidaste las moradas que Él fue a preparar.  

Juan 5;

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna;

Si no escudriñamos la Palabra no la conoceremos, de la misma manera si no probamos el café no sabremos si esta soso o dulce, siempre existirá la duda.

En la biblia encontramos la magna carta de derechos y obligaciones del ser humano. Conocida como los DIEZ MANDAMIENTOS. Que nos fue enviada por un mensajero conocido como Moisés.

Esta carta es sencilla de leer, entender, cumplir con todo lo menciona, pero a muchos no les da la mera gana de hacerlo. Pensamos y nos refugiamos en ese verso famosísimo que dice Dios es Amor,  pero… con mucha premeditación nos olvidamos  veamos;

Hebreos 12. 29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Oye, lee bien esa parte de fuego consumidor será para aquellos desobedientes que NO conocen ni escudriñan Su Palabra.

No te asustes leamos un poquito más

Deuteronomio 9

3 Entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti; y tú los echarás, y los destruirás en seguida, como Jehová te ha dicho. 

Aquí encontrarás como es que se escudriña la Palabra, la forma bíblica, clara y fácil de entender.

Veamos ¿cómo será?

 ¿Y por qué?

Mateo 24

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 

5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 

6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.

8 Y todo esto será principio de dolores. 

9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.

10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 

11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 

12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 

13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

Viste, para eso mismo.

Antes de comenzar la lectura debes ponerte en comunión con nuestro Señor, orar y clamar por los otros seres que igual que nosotros fueron hechos a su imagen y semejanza.

Ejemplo: Señor y Soberano Dios, tu que todo lo puedes, todo lo sabes, he aquí este tu siervo, com hambre de alimentar mi alma y espíritu estoy frente a ti dispuesto, disponible, rogando que en tu infinita Misericordia me bendigas y me otorgues sabiduría.

Yo sé que no sé …

 pero sé que tú sabes, y me puedes enseñar, para compartir tu Palabra con todos aquellos que en el transcurso de los días me tengas en este mundo, pueda este tu siervo con el mismo amor que hoy lo haces enseñarles a otros.

Y que todos con la sabiduría, unción, poder y fuerzas que nos das seguir compartiendo tu Palabra.

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Por Pastor Monserrate Maldonado

Para animarnos en la oración

PARA ANIMARNOS EN LA ORACIÓN

 

“Danos hoy el pan nuestro de cada día… También les dijo: Supongamos que uno de vosotros tiene un amigo, y va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes… Os digo que aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, no obstante, por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite… O suponed que a uno de vosotros que es padre su hijo le pide pan: ¿acaso le dará una piedra?” (Lu. 11:1-11).

            Aquí el Señor nos cuenta dos parábolas para animarnos a orar con la seguridad de que seremos atendidos. En ellas, un hombre pide pan a un amigo y el hijo pide pan a su padre y en ambos casos se les concede lo que piden. Así hará Dios por nosotros que somos más que amigos, somos sus hijos.

            Conociendo un poco el trasfondo cultural nos ayuda a entender el significado. En aquellos tiempos era una obligación social atender a los viajeros. Nadie rehusaría hacerlo sin incurrir la desaprobación de todo el pueblo, pues el que llegaba de viaje era considerado huésped del pueblo. Aquel a quien se le pidiera pan se sentiría obligado a proveerlo. Nunca se le ocurriría poner pegas para no dar lo necesario al que se lo pedía.

            Normalmente se interpreta esta parábola para decir que deberíamos persistir si queremos conseguir cosas de Dios, pero el autor adelanta otra interpretación que es de mucho consuelo para nosotros. No hay nada en la parábola acerca de la insistencia. Lo de la perseverancia insistente viene en la historia de la viuda y el juez injusto (Lu. 18:1-8), pero en esta parábola el amigo llama una sola vez. La interpretación tradicional depende de la palabra “importunidad”, y se suele decir que el amigo consiguió lo que quería porque era importuno. Pero la palabra que se traduce por importunidad es mejor traducido por “vergüenza”, y, en este caso, el hombre de la casa atiende al que llama porque, de no hacerlo, tendría vergüenza al no seguir con las normas de la hospitalidad. Estaría actuando impropiamente si no respondiera. Jesús está diciendo que, si Dios no nos atendiera, ¡igualmente se sentiría avergonzado por fallar en su obligación de Padre! El que llama recibe lo que necesita, no por su insistencia, sino porque el amigo está bajo la obligación de dárselo. Esto sí que estimula nuestra oración dándonos la seguridad que Dios siempre nos escuchará.

            Esta interpretación concuerda con lo que Jesús dice inmediatamente después: “Y yo os digo: Pedid, y se os dará, busca, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (v. 10). ¡Ahora esta promesa cobra otro sentido! No tenemos un Dios que pone excusas para no atendernos, ni espera hasta que hayamos llamado tantas veces que estamos cansados de llamar, para luego darnos lo que pedimos. ¡Tampoco tenemos que insistir tanto que se canse de nosotros y nos dé lo que no nos conviene para no oírnos más! Nada de esto. Tenemos un Padre que sabe lo que necesitamos (Mat. 6:32), pero quiere que conversemos con Él al respecto, porque le gusta la comunicación. Jesús nos está enseñando que debemos esperar ser atendidos y escuchados cuando oramos, porque Dios toma muy en serio su papel de Padre.   

Enviado por Hno. Mario

Yo soy la vid

DESTETADOS

 

“Yo soy la vid” (Juan 15:1).

            Pablo sufría dolores de parto hasta que Cristo fuera formado en los nuevos creyentes. Ellos luego comían de él como un bebé de su madre, pero él los dejaba enchufados en Cristo, no en sí mismo, porque llega el momento en que el bebé es destetado. Normalmente no le gusta. Busca a la madre. Se encontraba muy bien arrimado al calor de su cuerpo, chupando de su pecho, conectado con ella y recibiendo de ella su vida, pero tiene que madurar.

            En el terreno espiritual, el proceso es parecido. Algunos llegan al Señor muy dañados y necesitan atenciones mil. Hay que estar por ellos, derramar amor sobre ellos, ayudarles en cosas prácticas, casi incorporarles en la familia como si fuesen hijos carnales. Hay pastores que lo hacen. Llegan a ser padres para los nuevos creyentes y  amigos, además de padres. Estos hijos esperan que los pastores estén pendientes de ellos en todo momento. ¡Una señora llamó al pastor a las altas horas de la mañana porque encontró un ratón en su casa y su marido estaba de viaje! El buen hombre se levantó de la cama, vino, y la rescató. Esto está bien al principio, pero no puede continuar durante años, o causará muchos problemas; porque estos mimados van a tener expectaciones irreales. Esperarán que los pastores siempre estén pendientes de ellos, siempre llenando sus depósitos de amor, siempre mimándoles. Se establecerá una relación de dependencia en la cual, si estos “padres espirituales” no les dan todo lo que quieren, se enfadarán, estarán resentidos, y con el tiempo amargados. “¿Dónde está el amor en esta iglesia?” Ellos mismos no estarán dando amor a nadie, sino siempre esperando recibirlo.       

Los pastores van a quedar chupados, exhaustos y molestos, porque estos creyentes no les van a estar agradecidos, ¡más bien exigentes! No van a corresponder siendo de ayudar para otros nuevos. Se creerán con el derecho de estar siempre recibiendo, y el día que no reciben, ¡¡…!!

El bebé cristiano tiene que aprender a alimentarse a sí mismo, a llenar su depósito del amor de Cristo cada día. ¿Cómo está tu depósito hoy? Se vacía amando a otros y se vuelve a llenar del Señor mismo, continuamente. Es un proceso siempre en progreso. Algunos creyentes parecen estar injertados en los pastores en lugar de en Cristo. Como el pámpano saca su vida de la vid, tenemos que aprender a sacar nuestra vida de Cristo, no del pastor, ni de la iglesia, ni de nuestro ministerio, ni de nuestro marido, y, por supuesto, no de nuestros hijos. El creyente maduro y sano ya no depende de otros, sino recibe directamente del Señor su vida, sus fuerzas, y el amor que llena su depósito. Y con esta vitalidad, con esta fuerza y este amor, ama y sirve a otros.   

Enviado por el Hno. Mario

La trampa del diablo

LA TRAMPA DEL DIABLO

 

“Pues es necesario que el obispo… no sea un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo” (1 Tim. 3:2-6).

“… que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Tim. 2:25-26).

            Es  curioso, pero Pablo hace dos referencias a la obra del diablo que nos enseñan muchas cosas. En ambos casos el orgullo es lo que nos hace caer en la trampa diabólica. Si el obispo (obispo es la misma persona que un anciano, pastor o supervisor) es un nuevo creyente y de repente se encuentra con una responsabilidad de “prestigio” (como lo puede interpretar uno que es nuevo), se le puede subir a la cabeza. Un creyente maduro que está puesto como anciano no está orgulloso, sino apesadumbrado de la responsabilidad tan grande que le ha caído encima y acude al Señor con temor y temblor pidiendo su ayuda, consciente de que en sus fuerzas no puede desempañar tal cargo. El nuevo no reacciona así. Piensa: “¡Qué importante soy! “¡Ahora mando yo!” El veterano piensa: “Aquí estoy para servir a mis hermanos. Que Dios me ayude. Necesito todo la ayuda que Él me puede dar.”

El diablo cayó en condenación por el orgullo. Tuvo un puesto muy alto y se le subió a la cabeza y dijo: “Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Is. 14:13, 14). Su condenación fue que será derribado (v. 15).

En el segundo texto tenemos algo parecido: tenemos a algunos que se oponen a la autoridad, como el diablo se opuso a la autoridad de Dios. El que se opone a la autoridad establecida por Dios, se opone a Dios. Éstos están en el lazo del diablo, bajo su voluntad. ¡Están haciendo la voluntad del diablo! La voluntad del diablo es la insumisión, rebeldía, desobediencia e insurrección. Cuando alguien hace la voluntad del diablo ha perdido su libertad, es preso suyo. Está cautivo a su voluntad.

La Biblia Textual lo vierte así: “Que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por sí quizá Dios les conceda el arrepentimiento conducente a conocimiento pleno de la verdad y vuelvan en sí, y escapen del lazo del diablo…”. Los opositores están fuera de sí, engañados, fuera del pleno conocimiento de la verdad, y en el lazo del diablo, cautivos a voluntad de él. Esto nos hace clamar a Dios para que no caigamos en estas actitudes nefastas, que Dios nos guarde, que nos libre del la soberbia de pensar que sabemos más, que somos muy importantes, y que podamos ser humildes y obedientes, porque “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:5, 6). Así sea. Amén.

Enviado por Hno. Mario

Descanso

DESCANSO

 

Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

Normalmente pensamos que la invitación de Jesús es para personas que están cansadas y fatigadas por el exceso de trabajo o agobiadas con preocupaciones, pero el contexto en que cae en la historia de la vida de Jesús nos enseña a mirarlo de otra manera. Si uno tiene sueño no necesita venir a Jesús para descansar. Se mete en la cama. Jesús no está hablando acerca del cansancio físico, sino del descanso para el alma. ¿Y qué es lo que estaba cansando a sus oyentes? La religión de los fariseos con todas sus exigencias. Nunca podían descansar. Tenían que estar siempre al tanto para no romper una de las innumerables normas y reglas que los fariseos habían añadido a la Ley de Dios. No había respiro ni un momento de descanso.

Todos los sistemas humanos son agotadores. Los Testigos de Jehová tienen que trabajar para cumplir con las exigencias de una organización que demanda su total obediencia. No hay descanso para ellos. Tienen que ganar su salvación vendiendo revistas y contactando con la gente. Nunca tienen la sensación de haber cumplido con sus obligaciones, ni mucho menos la seguridad de su salvación. Pero no son los únicos. El sistema católico tampoco da el descanso de la salvación ganada. Los musulmanes también están bajo la presión de obras para salvarse. Y hay muchos creyentes evangélicos que se colocan bajo la ley para ganar el favor de Dios por medio de sus obras, o para satisfacerse a sí mismos porque son exigentes o perfeccionistas, inseguros e incapaces de descansar en la obra terminada de Cristo.

Así es el legalismo. Agota porque hay que agradar a los hombres y cumplir con sus expectativas, sea cual sea el sistema en que uno se encuentra. Exigen mucho. Si saltas una reunión, estás fichado. Puedes estar agotado, pero tienes que cumplir. Nunca oyes decir: “Venid aparte un poco y descansa”. Aun los “retiros” suponen trabajo. La semana está llena de actividades y no tienes opción sino a asistir a todo, no importa cuántas otras responsabilidades tienes. Has de “currar” o estas fuera.

La verdadera religión da descanso del alma porque Jesús ya consiguió nuestra salvación. No depende de nuestro cumplimiento de la Ley. Si uno teme que se va a condenar si no cumple con las exigencias de la religión establecida no puede descansar. Por eso, Jesús invitaba a la gente a acudir a él, para salir del agotador legalismo de los fariseos y encontrar que su yugo es fácil en comparación.

Jesús no ofrecía el descanso de reposar en la cama o estar con los brazos cruzados, sino el descanso de alma, la seguridad de la salvación, y ésa no por obras. Él no es un jefe que agota, sino un Salvador comprensible. Nos da trabaja a cada uno según nuestras posibilidades. No está encima nuestra exigiendo, sino a nuestro lado, aportando ayuda. Su carga es ligera, no como la de los fariseos. Es llevadera. Hay compañerismo con Él. Estamos unidos en la obra. Hay paz porque no tenemos que agradar a nadie, sólo a Él, y nos ama con amor entrañable y le amamos, y no nos cuesta nada servirle. Costaba muchos servir a los fariseos, pero a Jesús no; Él da descanso del alma y reposo de espíritu y servirle a Él es todo un placer.

Enviado por Hno. Mario

Un amigo confidente

Un amigo confidente

Leer | GÁLATAS 6.1-10

Un amigo al que rindamos cuentas es capaz de percibir lo que nosotros no podemos ver cuando las debilidades nos bloqueen la visión. Esa persona sirve como un instrumento en las manos de Dios para promover nuestro crecimiento espiritual y velar por lo que sea mejor para nosotros. Al elegir a este tipo de confidente, busque que reúna las siguientes características:

1) Piadoso. Una persona que ande en el Espíritu ofrecerá la sabiduría verdadera basada en principios bíblicos, más que en una opinión personal.

2) Fiable. Independientemente de lo que usted comparta con esa persona, debe estar seguro de que ésta mantendrá todo en la más estricta confidencialidad.

3) Tolerante. Debe permitirle seguir siendo usted mismo, con sus flaquezas y todo, y no tratar de rehacerle en alguien “perfecto”.

4) Valiente. Un buen confidente le confrontará con la verdad de manera amorosa, aun cuando eso duela (Ef 4.15).

5) Perdonador. Cuando cometa errores, se fortalecerá la confianza por medio del perdón mutuo.

6) Edificante. No escoja a alguien que tenga una actitud excesivamente crítica que le hará sentirse inútil. El amor edifica y construye (Ef 4.29). Nunca destruye.

7) Alentador. Elija a alguien que se regocije con usted mientras le anime.

Todos necesitamos de alguien que sea capaz de decir lo que debemos escuchar sin hacernos sentir amenazados. La rendición de cuenta ofrece controles que promueven el crecimiento espiritual y nos protegen de peligros. Si usted no tiene todavía un confidente, pídale a Dios hoy que le dé a esa persona.

Por Min. En Contacto

Una vida digna de ser recompensada

Una vida digna de ser recompensada

Leer | MATEO 7.24-27

El presidente del seminario donde estudié dijo una vez que lo valioso se construye sobre un fundamento firme. Es posible que un gallinero no requiera una base muy buena, pero un rascacielos requiere toneladas de acero enterradas en la tierra. Jesucristo es el fundamento más fuerte y más firme sobre la cual puede construirse una vida.

Piense en su vida como un rascacielos. Para ser un constructor sabio es necesario…

Aplicar la Palabra de Dios. Construimos una estructura duradera por medio del estudio y la aplicación de la Palabra. Los principios y los mandamientos del Señor son la guía para una vida victoriosa.

Dar sacrificialmente, perdonar gustosamente y amar abundantemente (Hch 2.45; Ef 4.32; 1 P 1.22). En esta edificación no hay lugar para el orgullo ni el egoísmo. Estas cosas solo sirven para construir una choza tambaleante susceptible al fuego (1 Co 3.13).

Usar nuestros dones para glorificar al Señor. El Espíritu Santo nos ha preparado para servir al Señor. No podemos permitirnos el ser perezosos o tener miedo, porque tenemos solamente unos pocos años para trabajar para Él en este mundo.

Compartir el evangelio. Hablar a otros de Jesucristo es el mayor servicio que podemos ofrecer a Dios y a nuestro prójimo. El Señor mismo nos ha llamado a esta tarea (Mt 28.19).

Los constructores de rascacielos espirituales, en lugar de crear monumentos para el mundo, reflejan la gloria de Dios. La verdad es que, aunque muchos actos de obediencia solo los ve el Señor, Él recuerda toda palabra llena de misericordia y toda obra, y su propósito es recompensar cada una de ellas.

Por Min. n Contacto

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