Mes: junio 2015

Cuando nos sintamos frustrados

Cuando nos sintamos frustrados

Leer | FILIPENSES 4.10-13

 

ContentamientoenDios

 

Comúnmente achacamos a circunstancias externas nuestros sentimientos de frustración. Pero las circunstancias, por lo general, sacan a la luz lo que hay dentro de nosotros. Por eso, cuando nos ponemos de mal genio o nos inquietamos fácilmente, debemos examinar nuestro corazón.

Para ello, debemos estar conscientes de dos fuerzas contrarias: los deseos de nuestra carne y la libertad que acompaña a la mano de Dios. Los límites que Él nos ha fijado pueden compararse con la libertad, porque no tienen el propósito de coartarnos. Por el contrario, la instrucción del Señor nos proporciona paz y dirección. Pero nuestra propensión innata a ejercer nuestra voluntad, puede llevarnos a tomar decisiones imprudentes, y causarnos dificultades y fracasos.

A medida que crezcamos en madurez espiritual, y entendamos que Dios puede eliminar la frustración de nuestras vidas, aprenderemos a valorar su dirección. Es evidente que el apóstol Pablo captó este concepto, porque escribió: “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Fil 4.11). El hecho de que Pablo tuvo que aprender a tener contentamiento, da a entender que tuvo lugar un proceso que llevó tiempo.

Nuestro mundo no garantiza contentamiento constante. Por tanto, tenemos que aprender a desarrollar fe en el Señor, a fiarnos de su poder, y a tener confianza en su divina voluntad para nuestras vidas. La frustración se esfuma solamente a la luz de su plan para nuestro futuro (Jer 29.11). Eso fue lo que le permitió a Pablo arreglárselas en cualquier situación —es decir, que podemos hacerlo “todo” por medio de Cristo, que nos fortalece (Fil 4.13).

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Aptos para vivir

APTOS PARA VIVIR

> La Escritura nos provee de innumerables ejemplos de cómo la presencia de Dios
>
> hace aptos a sus hijos a vivir para Él. Vemos uno de los ejemplos más
>
> poderosos de esto en la vida de Moisés.

> Moisés estaba convencido de que sin la presencia de Dios en su vida, era
>
> inútil para él, intentar algo. Cuando habló cara a cara con el Señor, le
>
> dijo: “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éxodo
>
> 33:15). Estaba diciendo: “Señor, si Tu presencia no está conmigo, entonces no
>
> iré a ninguna parte. ¡No voy a dar un solo paso a menos que esté seguro de
>
> que Tú estés cerca! ”

> Moisés sabía que era la presencia de Dios en Israel, la que distinguía al
>
> pueblo de las demás naciones. Y lo mismo puede decirse de la Iglesia de
>
> Jesucristo, hoy. Lo único que nos distingue de los incrédulos es la presencia
>
> de Dios “con nosotros”, guiándonos y obrando Su voluntad en nosotros y a
>
> través de nosotros.

> A Moisés no le importaba cómo eran guiadas las otras naciones, cómo
>
> elaboraban sus estrategias, cómo conducían sus gobiernos o cómo dirigían
>
> sus ejércitos. Él decía: “Funcionamos bajo un solo principio. La única
>
> manera de ser guiados o gobernados, para hacer la guerra y sobrevivir en esta
>
> tierra seca, ¡es teniendo la presencia de Dios con nosotros!”.
>
>AptosparavivirconlapresenciadeDios
>
> “Cuando la presencia del Señor está en medio de nosotros, nadie puede
>
> hacernos daño. Pero sin Él no podemos hacer nada, somos reducidos a la nada.
>
> Que todas las naciones de este mundo confíen en sus poderosos ejércitos, sus
>
> carros de hierro, sus hábiles soldados y sus armas nuevas. ¡Nosotros
>
> confiaremos en la presencia manifiesta de nuestro Dios!”.

> Dios respondió a la osada declaración de Moisés: “Mi presencia irá contigo,
>
> y te daré descanso” (versículo 14). ¡Qué increíble promesa! La palabra
>
> hebrea “descanso”, se refiere a: “un reposo cómodo y tranquilo”. Dios
>
> estaba diciendo: “¡No importa los enemigos o pruebas que enfrenten, ustedes
>
> siempre podrán hallar un reposo quieto en mí!”.

> Piensa en esto: Si una iglesia tiene la presencia manifiesta de Dios en medio
>
> de ella, no habrá ninguna prisa, afán, sudor o esfuerzo. Las reuniones de
>
> adoración no se apresurarán, con tres canciones, una ofrenda y un corto
>
> sermón. En su lugar, habrá una paz que calma y un reposo quieto ¡y todo el
>
> que camine a través de las puertas lo sentirá!

Por D. Wilkerson

Cómo enfrentar lo desconocido

EnfrentareltemorconFE

Cómo enfrentar lo desconocido

Leer | HEBREOS 11.23-29

La frase “por fe” aparece cinco veces en la breve lectura bíblica de hoy. Básicamente, se nos dice que por fe Moisés sufrió maltratos, emigró de Egipto, celebró la pascua y cruzó el Mar Rojo.

¿Por qué las palabras “por fe” son tan importantes en esta historia? La razón es que la fe de Moisés le permitió unirse a una larga lista de héroes que fueron llamados a seguir adelante en situaciones extremas, armados solamente con su confianza en Dios.

Por supuesto, a veces estos hombres y mujeres admirables —Abraham, Sara, Jacob, David, entre otros— debieron de haber tenido muchas inseguridades y temores. Pero, al decidir poner sus vidas en las manos de Dios y obedecer su llamado, cada uno de ellos pudo hacer cosas grandes y poderosas en el nombre del Señor.

El camino de la vida puede ser oscuro y desconcertante; puede ser difícil e inquietante, seguir adelante con la linterna de Dios alumbrando solo unos pocos pasos de distancia. Deseamos saber más, queremos ver lo que hay más adelante, y deseamos también tener garantía del éxito.

Sin embargo, nuestras inquietudes y nuestro temor a lo desconocido, de ninguna manera hacen más pequeño o refrenan a nuestro Señor soberano y omnisciente. En vez de eso, Él desea que cada uno de nosotros avance por fe. Ha prometido que cuando lo hagamos, nos dará la guía que anhelamos (Is 30.21).

Si usted está siendo llamado en este momento a seguir adelante por fe, pero le preocupa hacerlo, clame al Señor de Abraham, Moisés y David. Él fortaleció a cada uno de ellos, y con toda seguridad le fortalecerá a usted también.

Por Min En Contacto

No estamos solos

NO ESTAMOS SOLOS

Jesusestacontigo

> Cristo les dijo a sus discípulos: “No os dejaré huérfanos” (Juan 14:18). La
>
> palabra griega “huérfanos”, significa “de duelo, sin padre.”

> A veces te puedes sentir como los discípulos después se sintieron: que estás
>
> solo y Dios no está obrando en ti. No ves ninguna evidencia de Su cuidado y
>
> Satanás te miente, diciéndote que el Espíritu de Dios te ha dejado por un
>
> tiempo.

> Un milagro increíble que no podemos olvidar es la promesa de Jesús a todos
>
> sus seguidores: “Yo no los voy a dejar huérfanos. ¡He pagado un precio por
>
> ustedes y son míos!”

> No importa lo que estés pasando, tu Padre celestial nunca ha abandonado ni un
>
> solo pensamiento de ti y nunca lo hará. Escucha su promesa inquebrantable y
>
> eterna:

> “Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se
>
> olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de
>
> su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en
>
> las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus
>
> muros” (Isaías 49:14-16).
>
>
>
> Este pasaje nos dice: “Tu necesidad de protección está siempre delante de mis
>
> ojos. Nunca hay un momento en el que Yo no esté preocupado por mantener Mis
>
> muros sobrenaturales seguros alrededor de ti. ¡Mi cerco protector siempre
>
> está ahí!”

> He conocido a algunas madres, incluyendo esposas de pastores, que han
>
> abandonado a sus hijos. Un pastor nos escribió esto: “He estado casado durante
>
> veinte y cinco años, pero mi esposa me dejó recientemente por un hombre que
>
> conoció en Internet. Ella acaba de dejarnos, a nuestros hijos y a mí. Yo la
>
> amo todavía y quiero que vuelva a casa, pero ella no quiere. Estoy tan dolido
>
> ahora mismo, no puedo dormir y no sé cómo voy a lograrlo”.

> Dios responde a este hombre: “Incluso tu amada esposa puede abandonarte, pero
>
> Yo nunca lo haré. ¡Mis paredes alrededor de ti, siempre serán segura!”

> ¡Él no nos dejará huérfanos!

 

Por D. Wilkerson

A salvo en cada situación

A SALVO EN CADA SITUACIÓN

> La Biblia dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
>
> poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7).

> ¿Será que la actual recesión se convertirá en una profunda y larga
>
> depresión? ¿Será esta la tormenta económica de la que tantos ministros y
>
> economistas han advertido? ¿O se tratará simplemente de otro ajuste breve de
>
> la economía?

> Francamente, ningún ser humano en la tierra lo sabe. Los economistas dan
>
> terribles previsiones opuestas, y los llamados “profetas” están enviando
>
> todo tipo de advertencias confusas.

> Hace varios años, cientos de cristianos preocupados me escribieron acerca de
>
> una profecía que decía que la mayor parte de Florida sería inundada por un
>
> maremoto. Muchos cristianos huyeron de Florida en la fecha prevista para unas
>
> llamadas “vacaciones”, sólo en caso de que la profecía fuese correcta.
>
> ¡Florida todavía está bien!

> Nadie sabe cuándo, cómo o dónde Dios enviará juicio. Los tiempos y las
>
> épocas están todas en sus manos. Dios ha tratado conmigo personalmente acerca
>
> del uso de fechas, nombres o lugares, y cuando desobedezco a Dios en este
>
> asunto, termino especulando en lugar de verdaderamente profetizando. Toda
>
> verdadera profecía debe ofrecer esperanza y consuelo para el pueblo de Dios
>
> que vive por la fe.

> ¿Dónde vives? ¿En una zona de terremotos, tal vez cerca de una falla
>
> geológica? ¿Vives en un barrio en expansión que parece menos seguro a medida
>
> que pasan los días? ¿Ningún alimento almacenado? ¿No hay barras de oro o
>
> dinero para protegerse contra la inflación? ¿No hay nada a que recurrir si la
>
> economía colapsa? ¿Nada para vivir si pierdes tu trabajo? ¿Te sientes
>
> excluido cuando los que te rodean se jactan de sus planes para el futuro?

> ¡No entres en pánico! Tienes todo lo que necesitas si tan sólo crees en la
>
> promesa de protección de nuestro Señor. Todo hijo de Dios tiene un contrato
>
> blindado de supervivencia. Cuanto más leo las palabras de Jesús, más creo
>
> que Él está pidiendo que confiemos en Él como niños para mantenernos
>
> seguros en cualquier situación.

> Mi consejo es quedarse quieto y dejar de escuchar las voces que hacen
>
> advertencias contrarias a la Escritura, “Pues Dios no es Dios de confusión,
>
> sino de paz.” (1 Corintios 14:33)

> “No tendrás temor de pavor repentino, Ni de la ruina de los impíos cuando     JesusSalva
>
> viniere, Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de quedar
>
> preso.” (Proverbios 3:25-26)

Por D. Wilkerson

La oración

 

Dulce oración que llena mi alma de tu presencia

lugar de íntimidad donde a solas contigo me puedo encontrar

me envuelves en tu grato olor, unges con oleo santo mi cabeza

en mi espíritu te puedo tocar y de tí sale virtud sin igual

tu Espíritu Santo me satura, me inspira, me guía

y en tu Palabra me hace deleitar, Oh cuán preciados momentos,

no quisiera terminar, que bueno que será realidad

allá cuando juntos por siempre estemos en eternidad

Te amo Jesús

Gracias por la oración

 

 

La aflicción …

La aflicción desde la perspectiva de Dios

Leer | ISAÍAS 55.8, 9

 

Cuando la aflicción golpea duramente, es posible caer en un abismo de desánimo y desesperación. Pero, aunque podamos considerar las dificultades como derrotas, el Señor las ve como oportunidades para hacer grandes avances. Su propósito al permitirlas no es destruirnos, sino estimular nuestro crecimiento espiritual. En su gran sabiduría, Dios sabe cómo tomar una situación terrible y utilizarla para transformarnos a imagen de Cristo.

Toda aflicción que viene a su vida pasa primero por la voluntad permisiva de Dios. Eso no significa que la dificultad es su voluntad perfecta, pero sí que Él ha permitido la prueba para poder llevar a cabo sus maravillosos propósitos para su vida. Aunque parte del sufrimiento que vemos y experimentamos parece incomprensible, o a todas luces injusto, tenemos que reconocer que nuestra perspectiva es muy limitada, y no siempre somos capaces de entender lo que hace el Señor.

Nuestro Padre celestial ve todos los aspectos de la vida, pero nuestra visión está restringida a lo que es correcto delante de nosotros. Los planes de Dios lo incluyen tanto a usted, como al resto de la creación, y ellos van desde el comienzo del tiempo hasta la eternidad futura. Aunque nosotros nunca comprenderemos la mente infinita de Dios, sí podemos conocer su fidelidad y su amor.

 

SabdDios

Cuando no pueda entender la razón de su aflicción, reflexione acerca del conocimiento, la sabiduría y el poder de Dios. Recuerde que Él ve todo el panorama, y que le ama más de lo que usted pueda imaginar. Es una oportunidad para andar por fe, pues el conocimiento perfecto solamente lo tiene Dios.

Por Min En Contacto

Un avivamiento de…

UN AVIVAMIENTO DE LIMPIEZA

> Todos los profetas vieron los tiempos finales y profetizaron de la reunión de
>
> un pueblo santo y separado que tendría una gran comprensión de la Palabra del
>
> Señor. Daniel escuchó grandes cosas de Dios, pero “no las entendió”
>
> (Véase Daniel 12:8). Sin embargo, él vio que un día vendría cuando un
>
> remanente puro, tratado y probado, lo entendería, habría un remanente de los
>
> últimos días lleno de sabiduría y discernimiento en las cosas de Dios.
>
> “Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos
>
> procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los
>
> entendidos comprenderán.” (Daniel 12:10)
>
>
>
> Isaías deploraba la ceguera espiritual del Israel apóstata. Él dijo:
>
> “…erraron en la visión, tropezaron en el juicio.”(Isaías 28:7). El poco
>
> discernimiento que una vez tuvieron fue destruido por sus deseos. Pero Isaías
>
> profetizó de un día en el que “…los sordos oirán las palabras…y los
>
> ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.
>
> …Santificarán mi nombre…y temerán al Dios de Israel. Y los extraviados de
>
> espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina”
>
> (Isaías 29:18, 23-24)
>
>
>
> Yo creo que el avivamiento de los últimos días del cual muchos predican es un
>
> avivamiento de limpieza. Si la obra del Espíritu Santo es convencer al mundo de
>
> pecado, justicia y juicio, entonces es cierto que en un gran derramamiento del
>
> Espíritu Santo habrá poderosas olas de convicción; y una Iglesia permisiva y
>
> descuidada será estremecida y se verá obligada a enfrentarse a sus pecados.
>
>
>
> Mientras multitudes de cristianos persiguen señales y milagros y se amontonan
>
> a escuchar a predicadores del éxito y la prosperidad, Dios ha estado llamando
>
> a un “pueblo del desierto” que se consumen con hambre por más de Cristo.
>
>
>
> ¡En este momento un glorioso grupo está surgiendo! Un día Dios comenzó a
>
> mover sus corazones y se desilusionaron con toda la hipocresía y la
>
> vergüenza. Se metieron en la Palabra de Dios y vieron por sí mismos cuales
>
> son sus propósitos definitivos. Se pusieron el manto de la justicia de Cristo
>
> por la fé, se sometieron a las demandas de Cristo, y decidieron caminar solos
>
> si fuese necesario, para ser totalmente obedientes a Él. Se propusieron
>
> escuchar y entender la voluntad del Señor. Comenzaron a ver cosas en el
>
> Espíritu y se les hizo entender que el fin de todas las cosas está cerca.
>
> Para ellos, ¡la Palabra del Señor ha llegado!

> “¡Cristo viene! ¡Arrepentíos, porque el día del Señor está cercano!
>
> ¡Despojémonos de todo pecado que nos asedia y pongamos la mira en las cosas
>
> de arriba! No tomes parte en los imperios y los sueños de los hombres.
>
> Abandónalo todo y sal a Su encuentro”. ¡Esa palabra está siendo proclamada
>
> fuerte y claro!

Por D. Wilkerson                               Arrept

Requisitos de la espera

Requisitos de la espera

Leer | SALMO 25.3-5

 

Esperar el tiempo de Dios no es algo pasivo ni ocioso; supone disciplina y compromiso. Hay cuatro requisitos básicos para la espera exitosa:

Fe. Los caminos y el tiempo del Señor no son como los nuestros (Is 55.8, 9). Desde un punto de vista humano, Él usualmente hace las cosas de una manera totalmente diferente de lo que esperamos. Pero a medida que confiemos más en Él, descubriremos que su forma de actuar no es tan extraña después de todo. Y cuando vivimos en armonía con su voluntad, su tiempo comienza a tener sentido.

Humildad. Para esperar en el Señor, hay que estar convencidos de nuestra necesidad de Él. El sometimiento a su divina voluntad exige humildad; usted no puede seguir adelante con sus propios planes, y al mismo tiempo entregarse completamente a Dios.

Paciencia. ¿Tiene usted la disposición de mantenerse en su situación actual, hasta que reciba una clara dirección divina? Hacer una pausa para recibir claridad de Dios es una decisión deliberada que requiere paciencia.

Valor. Para esperar en Dios se necesita valor, y especialmente cuando hay presión para actuar. Si se descuida, usted podría dejar de escuchar al Señor y seguir los consejos de otros. Por eso, mantenga su oído en sintonía con la voz del Todopoderoso, y no se equivocará.

Esperar en el Señor es una de las decisiones más sabias e importantes de la vida. Y, contrariamente a la creencia popular, es una tarea que requiere fe, humildad, paciencia y valor. Cuando uno confía en Dios y espera su tiempo perfecto, todos los aspectos de la vida se arreglan.

Por Min. En Contacto                  Esperar

Estarás tranquilo

ESTARÉIS TRANQUILOS

> ¿Te despiertas todos los días en angustia por una lujuria o hábito que te
>
> asedia? ¿Vives en tormento, pensando: “Esta cosa horrible todavía está
>
> viva en mí?”

> Dios sabe todo sobre el pecado que permanece en tu corazón. Y Él sabe cómo
>
> lo odias y cómo has llorado acerca de eso. Ahora Él quiere que oigas esta
>
> palabra: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y
>
> fui ayudado” (Salmo 28:7).

> David sabía esto, por eso podía decir, “No temeré mal alguno” (Salmo
>
> 23:4). Satanás obtendría la victoria si tan sólo hubiese podido convencer a
>
> David para que tuviera miedo y ésa es la forma en que trabaja el enemigo
>
> contra ti. Él quiere que tengas miedo de que nunca serás libertado.

> Pero Dios dice a todos los santos afligidos y heridos: “¡No temas! Veo y
>
> conozco todos tus sufrimientos. ¡Y no permitiré que Satanás te destruya!”
>
> Puedes preguntar, “Pero ¿qué voy a hacer? ¿Cómo puedo tener la paz y el
>
> descanso del Señor en todo esto?”

> La respuesta se encuentra en la palabra de Dios a Moisés e Israel. Con un mar                    vencedor
>
> ante ellos, un enemigo detrás de ellos y ningún lugar donde dirigirse, Dios
>
> les ordenó: “…No temáis, estad firmes, y ved la salvación que Jehová
>
> hará hoy con vosotros…Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis
>
> tranquilos” (Éxodo 14:13-14).

> ¿Qué significa esta última frase: “estaréis tranquilos”? Significa no
>
> más preocupación, no más intentos de resolver todo, y en cambio, confiar en
>
> que Dios haga un camino para ti. Es allí cuando Él te da su palabra de
>
> dirección, como la dio a Israel: “…marchen” (Versículo 15).

> Josué también enfrentó enemigos imposibles. Él y su cansada tropa de
>
> soldados inexpertos tuvieron que marchar toda la noche a Gabaón, dónde
>
> enfrentaron una gigantesca fuerza militar. Cuando Josué miró hacia el campo
>
> de batalla, vio el valle lleno de carros poderosos y soldados bien entrenados.

> La Escritura dice: “Y Jehová dijo a Josué, No tengas temor de ellos; porque
>
> yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti”
>
> (Josué 10:8).

> Dios pronunció la victoria aun antes que Josué entrara en la batalla. Él
>
> dijo, “¡La victoria ya está ganada! Ninguno de estos soldados enemigos
>
> quedará de pie después de la batalla. ¡Ahora, ve y pelea, sabiendo que te he
>
> prometido la victoria!”

> ¡Ése es el mensaje de la cruz! La victoria ya está ganada para nosotros.

Por D. Wilkerson

La razón…

La razón por la que servimos

Leer | COLOSENSES 3.23, 24

Dios nos manda en su Palabra a servir a los demás. Sin embargo, habrán personas que harán difícil cumplir esta orden.

servicio

Afortunadamente, una definición bíblica sobre el servicio puede ayudarnos a obedecer la orden del Señor, no importa quién pueda ser el beneficiado. La razón es que es Dios a quien servimos realmente.

Si tenemos esta motivación en todo lo que hacemos, eso repercutirá en la calidad de nuestro trabajo y evitará que nos desanimemos. Entonces, cualquiera que sea nuestra tarea –dirigir un negocio, enseñar niños, o hacer algo que parece poco atractivo– si nuestro propósito es glorificar a Dios, daremos lo mejor de nosotros con su poder. Y esperaremos confiadamente en que Él nos utilizará para sus propósitos, aunque la tarea que hagamos nos parezca sin fruto a nosotros o los demás.

Cuando yo era niño, tenía que despertarme antes del amanecer para repartir periódicos. Aun bajo lluvia o nieve, tenía que hacer el trabajo, y eso era duro para mí. Entonces el Señor puso en mi corazón que yo no estaba simplemente llevando periódicos a gente de mi ciudad, sino que estaba sirviéndole a Él. Al entender más esta verdad, despertarme y trabajar era algo que podía hacer con un propósito. En verdad, no siempre tenía ganas de enfrentar el trabajo, pero mis sentimientos ya no eran importantes. Estaba sirviendo a mi Creador.

No importa lo que Dios nos pida que hagamos, podemos obedecer con gozo si lo hacemos para el Señor Jesús. Si esta es nuestra motivación, no necesitaremos la aprobación del mundo. Solo necesitaremos saber que Dios está complacido, y que promete recompensar a quienes le sirven (He 11.6).

Por Min. En Contacto

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